Desde la participación en los procesos de toma de decisiones hasta las Casas de la Fruta, la experiencia de la Cooperación Italiana ha promovido nuevas oportunidades productivas y económicas para las mujeres rurales
Con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales, repasamos algunos de los resultados de CubaFruta, iniciativa de la Cooperación Italiana que trabajó para fortalecer las cadenas de valor de la piña y el aguacate en los municipios de Los Arabos, Colón, Calimete y Jagüey Grande, en la provincia de Matanzas.
Concluido recientemente, el proyecto benefició a más de 1.400 socios y socias de cooperativas y entidades productivas, contribuyendo al fortalecimiento de la producción, la transformación y la comercialización de frutas. Junto con las inversiones productivas y tecnológicas, CubaFruta dedicó especial atención a la participación de las mujeres en el desarrollo económico y social de los territorios rurales.
La igualdad de género fue uno de los ejes transversales del proyecto y se integró en los análisis de las cadenas de valor, las actividades de formación y los planes estratégicos municipales, con el propósito de ampliar la participación de las mujeres en los ámbitos productivos, económicos y de toma de decisiones.
Durante el taller de cierre de CubaFruta, la titular de la sede de la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (AICS) en La Habana, Silvia Fuligni, afirmó:
«La participación de las mujeres y la promoción de la igualdad de género representan una prioridad de nuestra labor. AICS cuenta con directrices, metodologías y herramientas específicas para integrar la igualdad de género y el empoderamiento de mujeres, jóvenes y niñas en todas las fases de sus iniciativas. CubaFruta ha contribuido a traducir este compromiso institucional en prácticas concretas», declaró la titular de la sede de la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo en La Habana, Silvia Fuligni, durante el taller de cierre del proyecto.
Un ejemplo son las Casas de la Fruta, nuevos emprendimientos creados en los municipios involucrados, en los que las mujeres desempeñan un papel central en la gestión.
«Las Casas de la Fruta no son solamente negocios que ofrecen a la población productos locales asequibles. También son espacios para promover hábitos alimentarios adecuados, difundir conocimientos y favorecer el diálogo estratégico con las comunidades», destacó la titular.

El Día Internacional de las Mujeres Rurales ofrece la oportunidad de poner en valor uno de los legados más importantes de CubaFruta: el reconocimiento del papel de las mujeres no solamente en la producción agrícola, sino también en la transformación, la comercialización y los procesos de toma de decisiones que orientan el desarrollo de los territorios.
Las capacidades fortalecidas, las oportunidades económicas creadas y las redes construidas constituyen una base sobre la cual las instituciones, las cooperativas y las comunidades locales deberán continuar trabajando para hacer que las cadenas de valor frutícolas de Matanzas sean más inclusivas, resilientes y sostenibles.
CubaFruta fue ejecutada por la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (AICS), el Instituto de Investigaciones en Fruticultura Tropical (IIFT), el Ministerio de la Agricultura de Cuba (MINAG), el Grupo Empresarial Agrícola (GAG) y el Instituto de Investigaciones para la Industria Alimentaria (IIIA), con el financiamiento del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de Italia.


