Desde las zonas rurales de Colombia hasta los campos de Cuba, la voz de la Cooperación Italiana protagonista en Macfrut.

No solo innovación tecnológica, sino sobre todo historias de personas y pequeñas empresas rurales: este fue el hilo conductor del evento organizado por las sedes de la AICS en Bogotá y La Habana en el Rimini Expo Centre. Un momento de diálogo fundamental para reflexionar sobre cómo la cooperación puede transformar las cadenas agroalimentarias en […]

Fecha:

6 mayo 2026

Tiempo de lectura:

4 min

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No solo innovación tecnológica, sino sobre todo historias de personas y pequeñas empresas rurales: este fue el hilo conductor del evento organizado por las sedes de la AICS en Bogotá y La Habana en el Rimini Expo Centre. Un momento de diálogo fundamental para reflexionar sobre cómo la cooperación puede transformar las cadenas agroalimentarias en motores de resiliencia frente a los desafíos globales.

Un encuentro con los protagonistas de las iniciativas de la Cooperación Italiana en América Latina en materia de agricultura sostenible y emprendimiento rural, titulado: ‘Agricultura sostenible, innovación y emprendimiento rural: nuevos actores económicos en las cadenas agroalimentarias de Cuba y Colombia’. La iniciativa, organizada conjuntamente por las sedes de la AICS en Bogotá y La Habana, quiso subrayar la importancia de sistemas alimentarios que combinen productividad, inclusión social y sostenibilidad ambiental.

Con una intervención cargada de significado, la Embajadora de Colombia en Italia, Ligia Margarita Quessep Bitar, dio la bienvenida a las delegaciones destacando cómo su país posee un potencial agrícola indescriptible que durante años permaneció sin aprovechar a causa de la violencia interna. La Embajadora afirmó con fuerza la necesidad de un cambio estructural:

‘No podemos hablar de crecimiento agroindustrial si no hay inversión, si no hay tecnología. Italia es para nosotros un modelo de buenas prácticas y calidad… la cooperación, la inversión, el crédito son los pilares para llevar las zonas rurales de Colombia a un nivel superior’.

Esta visión fue retomada y profundizada por Maddalena Piredda, representante de la Oficina VI – Desarrollo Rural y Seguridad Alimentaria de la sede de la AICS en Roma, quien explicó cómo el compromiso de la agencia se centra en el modelo italiano de pequeñas y medianas empresas y de distritos locales para mejorar la productividad y la valorización de los productos típicos. Un punto crucial de su intervención se refirió a la necesidad de desmontar la idea del campo como un espacio exclusivamente masculino, y de continuar apoyando el papel de las mujeres en la sostenibilidad ambiental, reforzando su independencia.

En el plano técnico y operativo, Tommaso Scaringi de la sede de Bogotá ilustró el amplio compromiso de la AICS en Sudamérica, caracterizado por un portafolio de intervenciones diversificado y por una atención prioritaria al apoyo del proceso de paz en Colombia. A través de proyectos como Agrocadenas y Paisajes Productivos, la Agencia está potenciando la competitividad y la sostenibilidad de cadenas estratégicas como las de mango, aguacate, pasiflora, café y cacao, consolidando el papel de los productores locales en los mercados de referencia. Paralelamente, Luigi Partenza describió el ecosistema de proyectos en Cuba, donde la agencia colabora con socios locales e internacionales en iniciativas que refuerzan la soberanía alimentaria: desde Hab.ama, centrada en la agricultura urbana para el abastecimiento de la capital, hasta CubaFruta y Línea Verde, esta última dedicada a la valorización de la moringa como suplemento alimenticio para grupos vulnerables.

El panel entró luego en el núcleo del debate con los testimonios directos de los protagonistas del territorio. En cuanto a la experiencia cubana, Oscar Fernández de Deshidratados Habana presentó el modelo de economía circular de su empresa en sinergia con AICS La Habana para capacitar a otros productores en técnicas de deshidratación de frutas, mientras que la periodista Krystell Aspillaga ilustró el proyecto ‘Cultivar ConCiencia’, que utiliza el storytelling para conectar la ciencia con el trabajo en el campo y difundir buenas prácticas en agroecología. También Nayih Batista, del proyecto de desarrollo local Zumar, aportó su voz destacando el desafío de producir dulces naturales y derivados de frutas tropicales para categorías vulnerables, en un ámbito rural aun fuertemente dominado por la presencia masculina.

Las dificultades estructurales emergieron en las intervenciones de los productores colombianos. Dabinson Amado puso de relieve las barreras representadas por los altos costos de las certificaciones internacionales y las dificultades logísticas, mientras que Daniel Ballesteros señaló el problema de la precariedad relativa a la propiedad legal de la tierra:

‘El 52% de los terrenos está en una situación de informalidad, lo que hace muy difícil el acceso al crédito bancario’.

A esta problemática se suman los datos sobre la brecha educativa, que muestran cómo solo un porcentaje muy pequeño de agricultores posee un título profesional. A pesar de la complejidad de los contextos cubano y colombiano, se compartieron historias de éxito como la de Lorena Guillen, quien a la producción de panela integró el agroturismo, acercándose al concepto de paisaje productivo: comprar un producto (como la panela o el café) se transforma en una experiencia de un territorio conservado y vivo. En este sentido, el paisaje deja de ser solo un telón de fondo y se convierte en un motor económico.

Desde Cuba, la historia de Alexander Alfonso de la Finca Las Piedras, quien ha optimizado el uso de los recursos hídricos mediante sistemas de riego automatizados, apoyando la creación de mercados locales en beneficio del municipio en el que opera, confirma la construcción de un camino compartido hacia el bienestar de comunidades enteras con el apoyo de la cooperación italiana.

El evento concluyó con la conciencia de que el fortalecimiento del diálogo entre instituciones públicas y nuevos actores económicos es una de las vías para transformar las potencialidades rurales de Cuba y Colombia en modelos de desarrollo sostenible.

Última actualización: 08/10/2026, 16:52